Como vimos en un anterior artículo, Ernesto Guevara de la Serna tuvo cuanto menos una infancia, adolescencia y juventud muy variada, movida e interesante. Sin embargo, el famoso Che que todo el mundo conoce o tiene en mente, nace en la etapa guerrillera que llevó a cabo junto a los Castro entre 1957 y 1959, y su posterior ascenso, aunque breve, al funcionariado del gobierno cubano en la que realizó una intensa labor. Es por ello que hoy trataremos el periodo que va desde diciembre de 1956 hasta enero de 1959.

Mapa de Cuba
Mapa de Cuba

Un mal comienzo para la revolución

El 25 de noviembre de 1956, había zarpado desde las costas mexicanas el yate Granma, que transportaba al grupo dirigido por Fidel y Raúl Castro hacia Cuba. El yate, con todas las provisiones y sus ochenta y dos tripulantes iba hundido en la proa debido a la sobrecarga del mismo. El Che, durante el viaje tuvo su primer trabajo, el buscar entre toda la morralla de provisiones las pastillas contra el mareo para repartirlas entre los presentes, también sufrió un fuerte ataque de asma. El trayecto se hizo largo y lento, debido al peso de todo el material. A pesar de todo incluso se realizaron prácticas de tiro colocando en babor una diana. Las prácticas se hicieron para probar las miras telescópicas de los fusiles y las ametralladoras. En una ocasión varios delfines nadaron junto al yate, lo que animó a los cubanos a practicar el tiro con ellos hasta que uno de los integrantes alertó de que disparar contra estos animales traía mal fario, por lo que el pequeño juego macabro se acabó.

Los ataques de asma del argentino continuaron durante todo el viaje según los testimonios de Guillén Zelaya. Un periodista estadounidense recogió estos momentos años después, según los cuales, los ataques de asma de Ernesto eran tan fuertes que en una ocasión los cubanos le dieron por muerto. Estos le comunicaron a Fidel que el “che argentino estaba difunto” a lo que Fidel respondió “si está muerto, tírenlo al agua[1]. Por fin tras pasar diferentes penurias durante el viaje, los guerrilleros llegaron a costas cubanas el día 2 de diciembre, pero no desembarcaron en el lugar esperado, sino en una zona de manglares y ciénagas. En este terreno la columna avanzó lentamente, además habían sido vistos por las autoridades y la alarma se había dado. El Che avanzaba casi arrastrándose con un nuevo ataque de asma, se negó a que le ayudaran, pero al final aceptó que le llevaran la mochila. La madrugada del día 5 de diciembre, la gran mayoría de los hombres de Fidel sufrían de ampollas en los pies debido al calzado nuevo y al roce de este con la piel mojada.

Ernesto "Che" Guevara (II): del Granma a la victoria rebelde
Yate Granma en el cual se embarcaron los ochenta y dos guerrilleros al mando de Fidel y Raúl Castro.

Los combatientes pedían cada vez más descansos, por ello se dio un alto general ese mismo día 5 en una zona en la que existía un pequeño bosque. Lo que no sabía la columna de los Castro es que las fuerzas de Batista estaban cerrando sus accesos a Sierra Maestra, que era el objetivo de estos. El Che, como médico del grupo se dedicaba a curar las llagas, René Rodríguez recuerda “me curó, me echó mertiolate sobre los pies lleno de fango. El Che como revolucionario era una maravilla pero como médico un asesino[2].  Esa misma tarde mientras los hombres descansaban un aluvión de balas cayó sobre ellos. El ejército cubano los había localizado gracias al vuelo de avionetas que habían pasado inadvertidas para la columna. Muchos cayeron en aquella acción; Ernesto Guevara huyó a lugar seguro junto a otros compañeros hasta que una bala le alcanzó y quedó tendido en el suelo.

Che recordó años después “le dije a Faustino, desde el suelo, “me jodieron”, Faustino me echó una mirada en medio de su tarea y me dijo que no era nada, pero en sus ojos se leía la condena que significaba mi herida[3]. Afortunadamente para el Che, las heridas recibidas, aunque dolorosas, no fueron graves y fue Juan Almeida, uno de los cabecillas junto a los hermanos Castro, quien animó al argentino a levantarse y salir de allí pitando hacia un cañaveral cercano. Ese primer encuentro con el ejército de Batista fue la prueba de fuego y el inicio de la verdadera historia del Ejército Rebelde. La emboscada había ocurrido en Alegría de Pío y había dejado 69 supervivientes repartidos en 28 pequeños grupos. Las bajas habían sido 16 expedicionarios, la gran mayoría de ellos ejecutados después de ser capturados. Fidel Castro y los principales jefes habían sobrevivido[4] y se encontraban a salvo, pero habían muerto combatientes icónicos como Ñico López, el primer amigo cubano del Che.

De simple combatiente a comandante

En los días posteriores al combate de Alegría de Pío, el pequeño grupo de Ernesto Guevara comandado por Juan Almeida, vagó por la selva cubana con una dramática falta de alimentos y agua. El día 11 de diciembre el pequeño grupo se acercó a una casa, Ernesto propuso el no contactar con sus inquilinos, ya que no era seguro. Además, cuando el grupo se fue acercando, el argentino distinguió lo que parecía ser un soldado uniformado y armado con una carabina M1, el Che daba a todo el grupo por muerto. En este momento Benítez uno de los integrantes de su grupo y que se había acercado más de lo debido se dio la vuelta porque “había un hombre con una escopeta” y mejor no preguntarle nada. Lo que no sabían es que se trataba de Manolo Capitán, un colaborador del ejército que había entregado a nueve combatientes del Granma y que habían sido ejecutados en días posteriores.

Durante estos días en donde se caminaba sin rumbo fijo, el grupo del Che se encontró con Camilo Cienfuegos y otros combatientes. Rodeando obstáculos y siendo precavidos, los guerrilleros encontraron una cueva en donde se esconden durante las horas de luz para no ser detectados por la aviación enemiga, que tiene una actividad frenética durante esos días. Desde la cueva se divisa el mar y algunas playas, en uno de estos días el grupo ve como un grupo de soldados desembarca de una nave de la marina y otros embarcan en lo que parece ser un relevo. El Che expresa en su diario que ha visto a unos treinta soldados. El día 13 de diciembre, desesperados, hambrientos[5] y con la moral por los suelos vuelven a probar suerte con otra casa campesina, en contra de los consejos del Che de no acercarse, el grupo llama a la puerta y esta vez dan con un campesino que es miembro del movimiento 26 de Julio. El campesino les alimenta y les aprovisiona, el argentino y sus camaradas comen tanto que al día siguiente todos sufren fuertes diarreas y vómitos.

Ernesto "Che" Guevara (II): del Granma a la victoria rebelde
Grupo de guerrilleros en Sierra Maestra. Al fondo y con la mirada perdida esta el Che sujetando un subfusil Thompson.

A partir del día 13, los campesinos de la zona ayudan al pequeño grupo a trasladarse a zona segura en Sierra Maestra. El grupo se pone como objetivo el contactar con Fidel. Para conseguirlo y tras las advertencias de los campesinos, las armas largas se esconden en una casa y llevan consigo algunas armas cortas. El día 20 de diciembre y siguiendo al Che que decía que seguía la estrella polar, pero que en verdad fue de pura casualidad, se toparon con la pequeña columna de Fidel Castro. Sin embargo y para lamentación del Che, el ejército llega a la casa donde habían dejado las armas y estas son incautadas, Fidel ese día lanza una fuerte reprimenda al combatiente argentino por su actitud. Ernesto, en su diario no habla sobre este hecho, y se limita a escribir que fue “un día muy malo”. Esta gran bronca de Castro a Che fue decisiva, ya que a partir de entonces el comportamiento del argentino cambiara de manera radical, convirtiéndose en alguien más temerario y combativo para ganarse en cierta manera la confianza de nuevo del líder de la revolución.

Durante esos días de diciembre en los periódicos también aparecen noticias que dan por muerto a Ernesto Guevara de la Serna, noticias que preocupan y asustan a su familia en Argentina, el día 26 de diciembre llega a su casa una carta escrita por él “Queridos viejos: Estoy perfectamente, gasté sólo dos y me quedan cinco (de las siete vidas teóricas de un gato). Sigo trabajando en lo mismo, las noticias son esporádicas y lo seguirán siendo, pero confíen en que Dios sea argentino. Tete[6] .A principios de 1957, la columna estaba compuesta por un total de 24 hombres, poco a poco se habían ido recuperando, rescatando a los combatientes originales que llegaron en el Granma y reclutando a una decena de campesinos. Al Che se le quitó su pistola Star (de origen español) y se le dio un mal fusil. Después de dar rodeos por Sierra Maestra, la columna se encontraba en una situación crítica en temas de municionamiento, ya que el parqué era escaso y se necesitaban armamento nuevo. Para conseguir material se planeó el ataque a un pequeño cuartel en La Plata, posición que estaba protegida por pocos soldados y se dedicaban a misiones de vigilancia. El ataque comenzó a las 2:40 del día 16 de enero, los rebeldes consiguieron un pequeño botín. Guevara demuestra bastante temeridad durante el combate.

Con esta primera victoria, el nuevo Ejército Rebelde comienza a engrosar sus filas con voluntarios llegados de los pequeños pueblos de la Sierra. Sin embargo, a pesar de que la figura de Fidel es cada vez más conocida debido a entrevistas que le han hecho, en la columna existen desertores y chivatos en potencia. El caso más famoso es el de Eutimio Guerra, que pasaba información al ejército cubano. Al ver su posición peligrar huyó del grupo, pero fue capturado más tarde y ejecutado por Ernesto Guevara “la situación era incómoda para la gente y él, de modo que acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola [calibre] 32, con orificio de salida en el temporal derecho. Boqueó un rato y quedó muerto[7]. A partir de estos sucesos, el argentino, se dedicaba a vigilar a los combatientes de la guerrilla, en sus diarios aparece esta obsesión por los fugados y desertores que ponían a todo el conjunto de expedicionarios en una situación delicada debido a que podían acabar siendo emboscados. Las ejecuciones no fueron exorbitantes en Sierra Maestra y su práctica fue disminuyendo a lo largo de la campaña, cuando los castristas estaban en una posición de fortaleza y ya no existía el miedo a las tropas batistianas.

Ernesto "Che" Guevara (II): del Granma a la victoria rebelde
Che Guevara con su subfusil al lado de su amigo Ciro Redondo con fusil. Fuente: ….

En mayo, Castro y su estado mayor planearon un nuevo ataque, esta vez contra el cuartel de El Uvero, una posición de un tamaño mayor que el cuartel de la Plata. El día 28 de mayo comenzó el ataque, el Che, con una ametralladora Madsen y un equipo de dos hombres comenzó a disparar contra el cuartel. La respuesta de los soldados fue contundente y produjo varios muertos y heridos. Cuando los rebeldes se disponían a realizar un último esfuerzo, los soldados se rindieron. El botín fue grande tanto en armas como en provisiones. Los heridos rebeldes quedaron a cargo de Ernesto que formó con otros combatientes una pequeña columna que iría por separado de la principal para no retrasar la marcha, ya que después de los combates comenzaron a sobrevolar la zona aviones de las fuerzas aéreas. Durante su marcha por Sierra Maestra, Che consiguió reclutar nuevos integrantes, y al final de su andadura y reencuentro con Fidel había conseguido crear un pequeño ejército autónomo.

El 17 de julio, Fidel Castro nombra a Ernesto Guevara capitán y jefe de una columna de 75 hombres. El argentino durante los meses de diciembre a junio se había esforzado, había luchado tenazmente y había madurado como combatiente. Por todo esto, el comandante en jefe le ascendió. Su misión más difícil, la de haber trasladado a seis heridos a lugar seguro había sido todo un éxito. Cinco días más tarde, el día 22 de julio, mientras los rebeldes firmaban una carta para darle el pésame a Frank País[8] por la muerte de su hermano, Fidel le dijo a Che que firmara con el grado de comandante, de este modo Ernesto se convertía en el segundo hombre con mayor graduación después de Fidel Castro. Sus 75 hombres y él tomaron el nombre de «Cuarta Columna»[9]. Es a partir de este momento cuando nació la leyenda del comandante Che Guevara “la dosis de vanidad que todos tenemos dentro hizo que me sintiera el hombre más orgulloso de la tierra ese día[10].

De la cuarta a la octava columna

La famosa Cuarta Columna fue el primer contingente completamente a las órdenes de Ernesto Guevara.  Su grupo estaba formado por un personalidades muy dispares, entre ellos estaba su ayudante de solamente 14 años llamado Joel Iglesias y que estaría ligado al Che durante muchos años. Fidel Castro intentó que no se uniera a la guerrilla, ya que el enemigo les podía acusar de estar reclutando niños, pero Guevara intercedió por el muchacho y este se quedó. El otro personaje icónico de la columna del Che sería Roberto Rodríguez, quien se alistó en la guerrilla en mayo de 1958. La historia de Roberto es muy interesante aunque breve, al llegar y no tener calzado le dieron un par de botas de cowboy, lo que le llevó a ganarse el sobrenombre del «Vaquerito», formó parte del llamado “pelotón suicida” de la columna del argentino, era un pelotón en donde se encuadraban a los combatientes más temerarios, siendo todos voluntarios.

Guevara actuó siempre a las órdenes de Fidel Castro y nunca hubo disputas entre ellos. El argentino estableció su propia base de operaciones en la zona de El Hombrito, en donde logró construir un pequeño poblado guerrillero que incluía pequeñas manufacturas dedicadas a la fabricación de tabaco y calzado, también existía un corral, horno, imprenta y armería. Aunque todo era en condiciones precarias, el Che se esforzó en que esta pequeña industria funcionara lo mejor posible y pudiera mantener en activo a sus combatientes. Tuvo gran importancia la fabricación de tabaco y de puros, pues desde su llegada a Cuba, éste se había aficionado a fumar y eso que era asmático. El tabaco, ya sea en pipa o en puros acompañaría a Guevara hasta el final de sus días. Pero la principal actividad a la que se dedicaban los guerrilleros de la Cuarta Columna fue a la de preparar emboscadas a las tropas del gobierno que andaban siempre en misiones de reconocimiento por la sierra.

Ernesto Che Guevara (II) del Granma a la victoria rebelde
Foto de los primeros meses de 1957, el Che posa orgulloso con un casco capturado al enemigo. Foto OAH

Otra de las importantes misiones del Che fue la de capturar chivatos y sobre todo excombatientes que ahora se hacían pasar por líderes de la revolución para tener inmunidad en las innumerables fechorías a las que se dedicaban, uno de estos grupos fue el de un campesino y otro individuo conocido como Chino Chang que habían violado a una joven y se habían dedicado a robar a los campesinos. Ernesto los mandó ejecutar, “primero fueron ajusticiados el campesino violador y el Chino Chang, ambos serenos, fueron atados en los palos del monte y el primero, el violador, murió sin que lo vendaran, de cara a los fusiles, dando vivas a la Revolución. El Chino afrontó con toda serenidad la muerte pero pidió auxilios religiosos del padre Sardiñas, que en ese momento estaba lejos del campamento[11]. También existieron los perdones para los que habían realizado delitos menores, incluso se les volvió a reincorporar a las columnas.

El 24 de noviembre de 1957, una unidad del ejército se adentró en Sierra Maestra y llegó a las proximidades de El Hombrito, las tropas estaban dirigidas por Sánchez Mosquera un oficial batistiano infalible a la hora de acabar con guerrilleros. El Che mandó preparar emboscadas. El día 29 de noviembre, las tropas del gobierno fueron localizadas y la emboscada estaba preparada, el Che dio la orden de dejar pasar primero a los soldados de vanguardia para que se adentraran bien en la trampa. Armado con una pistola Luger alemana el mismo se saltó su norma y disparó antes de tiempo. En ese momento una lluvia de balas se desató entre guerrilleros y soldados. En un primer momento parecía que los soldados se retiraban, pero estos recobraron la compostura e hicieron retirarse a la columna de Guevara. El mismo comandante fue herido en un pie con un disparo de un fusil M-1 y además tuvieron varias bajas entre ellas las del famoso combatiente Ciro Redondo. Para sorpresa del Che y los suyos, los soldados no aprovecharon el éxito y se retiraron de la zona, se calificó el combate de El Hombrito como una victoria de las armas revolucionarias, pero habían gastado munición y no se rescató ni capturó ningún arma enemiga. Asimismo los soldados destruyeron la base guerrillera de este territorio, pero la Cuarta Columna se mudó a la zona de La Mesa donde comenzaron a construir una nueva base.

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Che Guevara probando una ballesta lanzagranadas en 1958 en la base de La Mesa. Foto OAH

La Mesa sería la base definitiva de Ernesto Guevara hasta casi finales de la guerra, allí incluso se construyó una armería en donde se fabricaban granadas caseras a las que el Che bautizó como «Sputnik» en honor al satélite soviético que se había puesto en órbita. Eran granadas que se disparaban con una ballesta activada por poleas y aunque era una idea original nunca fueron del todo fiables ni efectivas, hacían mucho ruido pero poco daño. También se confeccionaron algunas prendas como gorras, la primera de ellas que se fabricó fue expuesta por Che a los demás líderes revolucionarios, Fidel Castro se echó a reír ya que era muy parecida a las que usaban los conductores de autobús. Por otra parte también se construyeron escuelas en las que se enseñó a leer a muchos integrantes de la guerrilla y campesinos, pues la gran mayoría eran analfabetos. Por último, el argentino  fundó Radio Rebelde, que comenzó a emitir el día 24 de febrero de 1958.

Durante los siguientes meses el gobierno de Batista se recompuso por momentos, organizó una gran ofensiva en Sierra Maestra con varios miles de combatientes, con carros blindados de diferentes clases y aviación. Los guerrilleros, que ya superaban el centenar y medio se prepararon para resistir lo que parecía ser el momento más crítico de la expedición desde aquellos días de diciembre de 1956, cuando fueron emboscados. Fidel Castro afirmó que esto sería como las Termópilas, ni un paso atrás y hasta el final. El ejército avanzó con decisión por el territorio selvático, pero con el paso de las semanas se fue atascando debido a las emboscadas, y sobre todo a que los rebeldes lograban evadir los cordones y las posiciones defensivas y básicamente era imposible el coparlos. A finales de verano la ofensiva estaba totalmente agotada, y el gobierno dio por perdida definitivamente la parte oriental de Cuba, en manos rebeldes quedó un gran botín en provisiones y armas.

Viendo esto, los líderes rebeldes planearon el siguiente paso, el extender la guerra por toda la isla y comenzar a dar jaque al gobierno, que aunque había salido derrotado en Sierra Maestra aún estaba en condiciones de seguir luchando. Se formaron nuevas columnas guerrilleras, entre estas Camilo Cienfuegos se ocupó de la Segunda Columna “Antonio Maceo” y el Che mandó una columna de nueva formación, la Octava Columna “Ciro Redondo” en honor al combatiente caído el día 29 de noviembre del anterior año. El 31 de agosto, el Che partía hacia la Sierra de Escambray con 148 combatientes y media docena de jeep y camiones. El viaje no fue tranquilo, ya que fueron localizados por la aviación, que les hostigó durante todo el viaje creándoles serios problemas. Empezaba la recta final de la denominada “Guerra Revolucionaria”.

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Che y Fidel Castro tras los combates de Pino del Agua.

La Sierra de Escambray y las Villas

El viaje de la Octava Columna no fue fácil como decíamos, los 148 hombres atravesaron un territorio aproximado de 600 kilómetros, una distancia hercúlea que muchos no estuvieron dispuestos a recorrer y desertaron cuando se dio la ocasión. Las escaramuzas con el ejército también fueron pan de cada día de la columna, en una de ellas, en un macuto guerrillero abandonado se encontró una pequeña libreta en la que se había escrito el nombre, dirección, arma y municiones de todos los miembros de la misma[12]. Además en otra mochila abandonada se encontraron documentos del PSP (Partido Socialista Popular) que los oficiales del gobierno relacionaron con la intrusión de agentes comunistas entre los rebeldes. Durante estas fechas de septiembre, a los soldados se les inculcaban ideas anticomunistas para combatir al Che Guevara, ese agente extranjero del Kremlin. Aunque no era un agente de la URSS el Che en sus escuelas sí que inculcaba de manera disimulada enseñanzas socialistas a campesinos y combatientes.

La marcha de la Octava Columna acabó a principios de octubre, cuando ya exhaustos y famélicos llegaron a la zona que les habían marcado para establecerse. La Sierra de Escambray y la zona de las Villas no estaban en las condiciones en las que estaba Sierra Maestra y alrededores. Aquel territorio era bastante virgen para el movimiento 26 J, pues era un territorio muy fragmentado y controlado por numerosos grupos, muchos de ellos no eran más que bandidos que se dedicaban a extorsionar y a robar ganado a los campesinos. Además de crear un segundo frente en la isla, Fidel Castro le encomendó a Ernesto el unificar todos estos pequeños grupos bajo su mando, lo que no sería cosa fácil y nunca se consiguió completamente pues en la Sierra de Escambray, incluso después de la victoria de Fidel Castro, quedaron grupos contrarrevolucionarios y de otro tipo hasta que fueron aplastados a mediados de la década de 1960.

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Che Guevara con su caballo en la Sierra de Escambray en 1958. Fuente: Perfecto Romero (OAH).

El Che continuó siendo implacable cuando alguno de sus hombres realizaba una falta, sin embargo siempre cumplía con su ejemplo personal, no pedía a nadie lo que no pudiera realizar él. A pesar de todo, el mal genio a veces se presentaba, en una ocasión, cuando varios combatientes jóvenes se pusieron en huelga de hambre por la mala calidad de la comida, el Che los mandó fusilar, tuvo que interceder Fidel para rebajarles la pena a cinco días sin comer para que supieran lo que era pasar hambre de verdad[13]. Sin embargo, Guevara se hacía querer entre sus hombres y sus reproches siempre venían acompañados de una explicación y un pequeño discurso. Muchos jóvenes a los que amonestó durante la etapa cubana fueron luego fieles compañeros durante sus aventuras guerrilleras por medio mundo.

Durante la estancia en Escambray ocurrió uno de los hechos más simbólicos en la vida del Che y que marcaría la imagen que se tenía de él. Durante la travesía hasta el nuevo frente perdió la gorra militar que había pertenecido a su compañero muerto Ciro Redondo, a partir de este momento el argentino se caló una boina de color negro, sin duda el símbolo con el que se le identifica hoy día. Igualmente Oscarito Fernández Mell recuerda que pocas veces vio al Che tan trastornado como cuando perdió aquella gorra “pero la gorra…., que quería esa gorra que era un desastre, que tenía visera caída, pero que había sido de aquel hombre, estaba sucia, cagada y todo, pero ésa era la que él quería…porque era un poco la continuación de la amistad que él tenía con Ciro[14].

Aunque no hemos hecho referencia a ello hasta el momento, el movimiento 26 de Julio estaba dividido en dos, los de la «Sierra», guerrilleros formados por Fidel Castro y los suyos; y los del «Llano» formado por una amalgama de voluntarios, políticos y colaboradores. En el Llano existía un nutrido grupo que aunque eran revolucionarios, eran anticomunistas, por lo que los roces entre ambas partes comenzaron a aumentar según los combatientes del Granma iban tomando un pensamiento socialista. Tras diversas reuniones y pactos, Fidel Castro y la Sierra se fueron imponiendo a la otra parte, al fin al cabo eran ellos los que combatían al ejército y era la cara de Fidel (que tras tantos reportajes) la que se conocía internacionalmente. No por esto hay que minusvalorar el papel del Llano, ya que fue vital para mantener los aires tensos en las ciudades, realizar sabotajes, montar huelgas y en las primeras fases enviar armas y dinero al movimiento guerrillero.


En una de los tantos contactos que tuvo el Che con los miembros del Llano surgió una fuerte discusión con el camarada Oltuski, de padres polacos pero nacido en Cuba, de pensamiento anticomunista. Oltuski reprodujo su discusión en sus memorias:

Guevara: [….] ¿Qué piensa de la reforma agraria?

Oltuski: Es indispensable [Los ojos del Che se iluminaron]. Sin reforma agraria el progreso económico no es posible.

Guevara: Ni el progreso social.

Oltuski: Ni el progreso social, claro. Yo escribí una tesis agraria para el Movimiento.

Guevara: ¿De veras? ¿Qué dice?

Oltuski: [….] Se debe presionar a los terratenientes para que permitan a los campesinos comprar tierra con su propio dinero [….]

Guevara: ¡Esa es una tesis reaccionaria! [El Che hierve de indignación]. ¿Cómo vamos a cobrarles a los que trabajan la tierra? Ustedes los del llano son todos iguales.

Oltuski: [Me enfurecí] ¿Y qué cree que debemos hacer, carajo? ¿Entregárselas sin más? ¿Para que la destruyan como en México? El hombre debe sentir que lo que posee le ha costado un esfuerzo.

Guevara: ¡Pero carajo escuche lo que está diciendo! [Al gritar se le hinchaban las venas del cuello].

Oltuski: Además, hay que disimular las cosas. No crea que los norteamericanos se van a quedar sentados mientras hacemos las cosas abiertamente. Es necesario ser más discretos.

Guevara: Así que usted es de los que cree que podemos hacer una revolución a espaldas de los norteamericanos. ¡Qué comemierda es usted! La revolución se debe llevar a cabo en una lucha de vida o muerte contra el imperialismo desde el primer momento. Una verdadera revolución no se puede disimular[15].


A pesar de la discusión, seguían siendo colaboradores y se necesitaban mutuamente para llevar a cabo la lucha. A finales del veráno, y el mes de noviembre principalmente, el ejército atacaba de forma habitual el frente del Che con bombardeos aéreos y  diferentes columnas, en una de estas veces, las tropas regulares trasladaron carros blindados, uno de ellos quedó en tierra de nadie, se trataba de un Stuart con cañón de 37 mm. La aviación gubernamental intentó destruir el vehículo para que no cayera en manos guerrilleras pero no se pudo evitar que fuera capturado. A finales del mes de noviembre de 1958 el ejército finalmente se retiró de la zona de las Villas. El Che y sus hombres iniciaban la ofensiva final para derrotar la dictadura de Batista.

Ofensiva final y victoria

Antes de iniciar la ofensiva final, el Che y su fiel amigo y comandante Camilo Cienfuegos se dedicaron a elaborar la estrategia que seguirían para atrapar a las tropas de Batista en Santa Clara, además de evitar que el gobierno enviara refuerzos, por ello se fueron tomando posiciones una tras otra y dinamitando puentes. La primera quincena del mes de diciembre fue de trabajo intenso para la Octava Columna. El Che veía como las pequeñas guarniciones caían una a una como fichas de dominó, lo que avisaba inevitablemente que el régimen de Batista vivía sus últimos días[16]. La segunda quincena de diciembre fue el momento clave de todo el plan, la ofensiva final se lanzó definitivamente. Durante uno de estos combates, Guevara al saltar un muro cayó contra el suelo y se fracturó el codo, con lo que tuvo que llevar cabestrillo durante las siguientes semanas.

Camilo Cienfuegos tomó Yaguajay en unos combates que se extendieron durante más de una semana, Ernesto Guevara tomó Remedios y Caibarién el día 26 de diciembre. Con la conquista de estas ciudades y el cuartel de Camajuaní quedaba abierto el camino para llegar a Santa Clara. En dicha ciudad el gobierno, como habíamos dicho anteriormente, había fortalecido sus posiciones y se especula que había entre 3.000 y 5.000 soldados. El Che pensaba que el ataque contra Santa Clara duraría al menos tres meses pero estaba muy equivocado. El día 28 comienza el asalto a la ciudad. Las tropas de Batista esperan que llegue un tren blindado lleno de refuerzos y provisiones, pero al día siguiente se descarrilla al entrar a las afueras de la urbe debido a que los guerrilleros habían saboteado las vías. Los combatientes del Che rodean el tren y comienza un intenso combate con los soldados que aún se encuentran en su interior hasta que son obligados a rendirse.

Ernesto "Che" Guevara (II): del Granma a la victoria rebelde
31 de diciembre, Che conversando con un combatiente al lado de un tanque Sherman tras la victoria de Santa Clara. Es posible ver el brazo en cabestrillo. Foto Wikipedia.

El día 30, la ciudad está siendo tomada con relativa facilidad, el Che va de un lado a otro visitando los combates que se suceden por todas las calles. Las bajas en ambos bandos son notables, las tropas del Che pierden a Roberto Rodríguez, el Vaquerito que es abatido de un disparo en la cabeza cuando estaban atacando la jefatura de policía, el Che expresó en ese momento “me han matado a cien hombres”. El día 31 de diciembre son aislados los puntos de resistencia que aún mantiene el ejército, que son el Gran Hotel, la jefatura de policía, el Regimiento y el aeropuerto. Finalmente, con la ciudad en sus manos, el Che negocia la rendición incondicional del cuartel del Regimiento que se rinde para evitar un baño de sangre. Los demás puntos de resistencia viendo que es inútil la lucha también deponen las armas y se entregan a las nuevas autoridades revolucionarias.

Lo primero que hace el Che al tomar la ciudad es ordenar fusilar al jefe de policía Cornelio Rojas y a otros oficiales de alto rango, como Joaquín Casillas. Además en el Gran Hotel, se habían apostado una serie de soldados como francotiradores, por lo que también fueron ejecutados según el reglamento que se había escrito en la sierra. El caso de Casillas fue peculiar, ya que no llegó vivo al pelotón de fusilamiento, pues fue ajusticiado antes, según parece intentaba escapar, el hecho no está del todo claro actualmente. Con la madrugada del día 1 de enero de 1959, Batista y su familia huyen del país con algunos de sus más íntimos colaboradores. Che Guevara recibe la orden de continuar la marcha para tomar la Habana, algo que se realiza posteriormente los días 2 y 3 de enero. En medio de las celebraciones por la victoria de Santa Clara, el combatiente Mustelier pide al Che que le deje ir a Oriente para ver a su familia, el comandante de la columna le responde secamente que no

– Che, pero ya se ganó la revolución

No, se ganó la guerra, la revolución empieza ahora[17].

Ernesto Che Guevara (II) del Granma a la victoria rebelde
Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos a comienzos de 1959 tras la victoria disfrutando de unos habanos.

Aleida March, un epilogo necesario

La vida amorosa del Che también dio un vuelco en este periodo guerrillero. En la etapa final de la guerra, Ernesto Guevara conoció a Aleida March, una joven militante del movimiento 26 de Julio, proveniente de una familia de campesinos. Ambos se enamoraron rápidamente a pesar de que el argentino tenía en el continente a su anterior esposa Hilda Gadea y a su hija. En algún momento del caos y la euforia en Santa Clara, Che y Aleida se hicieron amamantes, el excombatiente Alberto Castellanos un buen día le soltó un piropo a Aleida, y acto seguido vio como el Che se le quedaba mirando, con lo que quedó claro que estaban juntos, Castellanos recuerda “por la forma en la que Che me miró, me dije: “Sal de ahí, Alberto, que nada tienes que hacer[18].

Es La relación floreció y una vez llegada la victoria de Castro meses más tarde, Hilda y su hija se trasladaron a Cuba, el Che se divorció de ella y se casó con Aleida March el día 9 de junio de 1959. Esta relación y matrimonio se alargaría hasta el final de la vida del Che, cuando fue capturado y fusilado en Bolivia en 1967. La relación entre los dos no deja de ser algo irónica, debido a que Aleida pertenecía a la parte de la revolución que el Che más despreciaba, pues eran fervientes anticomunistas. Pero ya se sabe, que en temas de amor a veces la ideología cuenta poco.

Conclusiones

Cuando la guerra revolucionara, como se la conocerá a partir de ahora a esta etapa en Cuba, acabó Ernesto Guevara de la Serna se había convertido finalmente en el famoso Che que todos conocemos o tenemos en nuestra mente. Sin embargo, el Che siguió formándose teórica y personalmente a lo largo de los siguientes años. En la siguiente etapa de su vida pasaría de guerrillero a ser un funcionario del gobierno cubano, primero como comandante del cuartel de la Cabaña, luego presidente del banco de Cuba y finalmente ministro del Ministerio de Industria. Asimismo, el argentino hará más de un viaje por Europa, Asia y América dando conferencias, discursos y entrevistándose con diferentes líderes de corte socialista y comunista. Finalmente se embarcará en dos aventuras guerrilleras más, una en el Congo y otra en Bolivia.

Estos temas serán tratados posteriormente en un tercer artículo.

Ernesto Che Guevara (II) del Granma a la victoria rebelde
9 de junio de 1959, Aleida March y Ernesto Guevara se casan.

Bibliografía

ANDERSON LEE, Jon: Che Guevara, una vida revolucionaría, Editorial Anagrama, Barcelona, 2013.

TAIBO II, Paco Ignacio: Ernesto Guevara, también conocido como el Che, Editorial Crítica, Barcelona, 2017.

GUEVARA DE LA SERNA, Ernesto: Pasajes de la guerra revolucionaria, Editora Política, Cuba, 2003.


Notas

[1] TAIBO II, 139, 2017.

[2] TAIBO II, 147, 2017.

[3] GUEVARA, 1963.

[4] A pesar de que en esos confusos días, en Cuba se había dado la noticia de que Fidel Castro había sido abatido.

[5] Las últimas gotas de agua se mezclaron con agua salada por consejo de Ernesto, que había leído que en la medida oportuna se creaba un agua maravillosa, pero el experimento acabó en fracaso y en una gran reprimenda del grupo al argentino.

[6] TAIBO, 156, 2017.

[7] ANDERSON, 231, 2013.

[8] Importante miembro del 26J que moriría asesinado días más tarde también el día 30 de julio.

[9] Lo cierto es que era la 2ª columna, pero la llamaron la 4º para despistar al enemigo. Al final de la “guerra revolucionaria” tenía el nombre añadido de «Ciro Redondo» en honor a este combatiente muerto en los combates.

[10] GUEVARA, 23, 1962.

[11] ANDERSON, 275, 2013.

[12] ANDERSON, 323, 2013.

[13] ANDERSON, 326, 2013.

[14] ANDERSON, 327, 2013.

[15] Conversación reproducida en ANDERSON, 332-333, 2013.

[16] ANDERSON, 344, 2013.

[17] TAIBO, 345, 2017.

[18] ANDERSON, 345, 2013.

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